¿Cómo debe ir un perro en el coche?



Lo primero que debemos saber es lo que dice la normativa vigente, "El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía. A estos efectos, deberá cuidar especialmente de mantener la posición adecuada y que la mantengan el resto de los pasajeros, y la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencias entre el conductor y cualquiera de ellos." (Art. 11.2 Real Decreto Legislativo 339/1990, de 2 de marzo).


Resumiendo un poco, siempre que el perro no tenga posibilidad de acceder o interferir con el conductor ni suponga un riesgo para la conducción, no se estará infringiendo la ley, por lo que recomendamos que descarguéis la normativa del enlace de arriba para que lo llevéis siempre encima, por si las moscas...


Muchas personas se limitan a meter al perro en los asientos de atrás sujetos con un cinturón especial que va enganchado al collar o a un arnés, pero lo que no saben es que los collares no están homologados para el viaje en coche ni todos los arneses lo están tampoco, pero a esto hay que sumar que en caso de accidente a una velocidad de 50 km/h el peso del animal se multiplica por 35, lo que nos lleva a plantear "si un perro de 10 kg va con el cinturón enganchado al collar en un accidente a 80 km/h, el material utilizado podría resistir dicha fuerza? y si el material resiste... que le pasaría al cuello del animal?". Si queréis saber la respuesta lo podéis ver en los videos de más abajo.


A parte de lo anteriormente dicho, aunque llevemos al perro con un cinturón y arnés homologado, debemos preguntarnos:

  • el perro puede llegar al habitáculo del conductor estirándose (o sin hacerlo)

  • puede interferir en el campo de visión del conductor

  • puede provocar daños en el vehículo que afecten a nuestro estado de ánimo o preocupación

  • puede romper o zafarse del sistema de anclaje y seguridad utilizado para sujetarlo

  • puede manipular las ventanillas, puertas, palanca de cambio...


Estas preguntas debemos hacérnoslas cada vez que viajemos, tanto por nuestra seguridad, la del animal y evitar una buena multa.